llegaban
los juegos macabeos panamericanos 1995 y como era un referente del roller me convocaron para
trasladar la antorcha olimpica nuevamente pero esta vez
en roller, desde figueroa alcorta y la entrada al velodromo hasta el velodromo propiamente dicho dando una vuelta en la pista peraltada recibiendo el aplauso no solo de argentinos sino de atletas panamericanos todo un acontecimiento estuvo bueno.